El principio

  • Prefacio.

  • Si ésta fuera historia, sería una de ángeles caídos, seres ingenuos que un día tomaron una guitarra y pretendieron llegar con ella a alguna parte, acaso sin pensar que el rocanrol no es llegar sino ir, sólo ir, siempre estar yendo.Un tren al que se sube y se baja sin mirarlo jamás parar. Hay quienes no se bajan. Necios, perdedores, románticos huérfanos que un día encontraron en el rocanrol una casa, quiero decir un hogar, de esos que tienen leños y chimenea, abuelos, toda la paz que mirabas en las historias de Walt Disney. ¿Has estado alguna vez en un hogar? ¿Sabes lo que es eso? ¿Quedan hogares así en este mundo? No para los que han subido al tren, porque ellos ya comprendieron, aunque tal vez un día lo olviden y se vuelvan a tierra firme, que la mejor casa que puede tenerse es precisamente ésta. un tren. Por principio, detestas la idea de contar un cuento de triunfadores. Piensas muy románticamente: no lo estoy haciendo. Estos monos son unos perdedores, unos ángeles caídos. Que la compañía y la televisión y la radio puedan cubrirlos de billetes es cosa que vale madre. Un perdedor no es aquel que tiene menos billete. Un perdedor es quien ya se dio cuenta que vivir es a veces un mal negocio y no queda otra que hacerlo lo más divertido posible. Y lo más intenso posible. Y, si es posible, buscarse en el camino una religión que valga la pena. El rocanrol, por ejemplo.
    Fuente: UNA BANDA NOMBRADA CAIFANES libro escrito por Xavier Velasco, editado en 1990.

    Me une a Xavier además de una profunda admiración por sus textos, el haber nacido durante la parte final de los años 50. También nuestros antecedentes hispanos, una infancia solitaria y taciturna, las primeras letras en Sesión y Melodía, el endemoniado gusto por los Who, The Clash, Caifanes y el amor por los animales; amén de un sentimiento de afecto que aunque distante, está siempre presente.

    jueves, 10 de octubre de 2013

    Voy de Nuevo

    Oh, mea culpa! De nuevo estoy aquí. Tal vez con cierto desencanto, tal vez por un poco de desánimo y, con un mucho de  frustración. Por varias semanas esperé un llamado que nunca llegó. Una invitación que, probablemente hubiera estado fuera de lugar, o que tal vez no merecía, pero que, ... secretamente ansiaba. 
    Ni modo, otra vez será. 
    Éste tiempo alejado del ordenador, me sirvió para reflexionar, para curar viejas heridas y 
    cómo no, para darme cuenta que había pasado por alto mencionar a un grupo al que durante muchos meses (un par de años más o menos) perseguí, idealizé e idolizé. Y del que ahora, 38 años después; al estar escuchando sus viejas grabaciones (durante una semana ya, y casi sin pararno he logrado desengancharme del todo: LA REVOLUCIÓN DE EMILIANO ZAPATA.
    Probablemente la añoranza, (luego de décadas de habitar en mi adorada colonia Narvarte, al fin la he debido abandonar) o de alguna forma, los recuerdos tempranos de mi adolescencia, (el primer elepé de rock que mi abuelo/padre/supermán y guía me regaló, fue el primero de ésta agrupación jaliscience).Tal vez porque él era de aquellos rumbos, también congenió con Toncho, pero esa, es otra historia.
    En fin, las dos piezas más representativas de aquella primera etapa del grupo: Nasty Sex y Shit City, que brillan con el virtuosismo de Javier Martín del Campo, su guitarrista líder y uno de sus miembros fundadores, fueron de las que en su momento, menos me gustaron (aunque si impresionaron) Hoy, escucho el primer acorde y la primer figura de Nasty Sex y la emoción me domina. En mi opinión, las joyas menos valoradas a través del tiempo, lo han sido: Pláticas de un Rey, Al Pie de la Montaña, Si Tú lo Quieres, y por supuesto Melynda. No se si los arreglos fueron hechos por ellos mismos, si su director artístico tuvo algo que ver o bien su productor, pero lo que si me parece digno de mención, es que están creo, perfectamente bien ejecutados y acordes con su tiempo. Las intervenciones del violín, las armónicas y la flauta entran justo donde deben y no emplastan el sonido.
    Y si bien, fueron atacados a causa de la "mala" pronunciación de Óscar Rojas, la comercialización en que se vieron envueltos, y los chismes de que no sabían tocar en vivo, recordemos que el mexicano per se, jamás perdona el éxito. O es que nadie ha escuchado cantar La Bamba a Mick Jagger o cuando Bon Jovi intentó hacerlo en español.
    No es comparación, simplemente es situar que debido a nuestra situación, se buscaron otras formas de lograr la aceptación y la penetración a mercados más importantes. Y en el otro caso, es simplemente cuando el artista trata de caer bien a su audiencia, tratando de ganar más admiradores.




    No comprendía cómo en aquellos tiempos, los detractores se detenían tanto a destruir un esfuerzo digno y válido, y no miraban y aplaudían las habilidades de los guitarristas, la precisión de la sección rítmica y ni siquiera se daban cuenta que varias piezas eran cantadas por Carlos Valle (que tenía una voz más melodiosa y una mejor pronunciación) y que para poder haber grabado un disco, lo tenías que tener tu material bien puesto, ya que no había los trucos y doblajes que se utilizan hoy por hoy. Así que todos esos inventos eran puro ardor.
    Aquí, siempre hemos exigido que las canciones lleven un mensaje, que los instrumentistas casi sean egresados con honores del conservatorio, que la voz no descuadre ni desafine, que las composiciones no se parezcan a nada (como si las secuencias de notas y acordes fueran más de siete), que el ritmo te haga bailar y que además, tengas imagen, y si eres carita mucho mejor. Pero eso si, a la hora de pagar y reconocer,no sueltan el billete como el extranjero a quien admiran y perdonan todo.
    Para su segundo trabajo, indistintamente llamado: Hoy o Nada del Hombre me es Ajeno y/o La Verdadera Vocación de Magdalena (pues casi fue el soundtrack de la película que filmaron al lado de Angélica María,) las composiciones muestran un mayor trabajo. Se percibe la experiencia y la instrumentación es más rica, y cuentan además, con la participación de Marilú Bano y Paty Ayala, dos excepcionales voces que, como siempre ocurría y sigue ocurriendo en nuestra tierra, no fueron valoradas y fueron además, acusadas de imitar la voz de Janis Joplin, sin mirar alrededor y darse cuenta que era la tendencia en aquellos tiempos. ¿Qué se creían los eruditos, que solo Lidia Pence, Maggie Bell y Kathy McDonald eran merecedoras del estilo?
    Todavía hoy, me entusiasma como el primer día, escuchar el Preludio a la Felicidad, En Medio de la Lluvia, Hace Tanto Tiempo, Ahora Escuchen mi Canción, y Me Gusta. Rock mexicano con clase y calidad; merecedor de un mejor destino.


    La Revolución de Emiliano Zapata  
    1972
    Paty Ayala y Marilú Bano
    Cartel Publicitario de la cinta protagonizada por Angélica María,
    La Revolución de Emiliano Zapata y doña Carmen Montejo
     Durante la cinta, Angélica María interpreta Canta de una manera muy bella y evocadora, sin embargo ni siquiera causó algún revuelo en el medio. (Tal vez Belinda y el Detector de Metal años más tarde, si lograron cautivar a la raza). 


    Tras algunos problemas de índole personal, salen de la agrupación Óscar y Carlos y llegan Tomás Yoakum y Adrían Cuevas provenientes de la Fachada de Piedra (también de Guadalajara)  junto con Willy Goñi y se mudan a Tepozotlán. Sacan a la venta dos extended play  de los que sobresalen Gonna Leave y Congore Tumbero a la Mar

    y su sonido vira hacia una mezcla de funky con latino, destacando principalmente las habilidades de Cuevas en el bajo, y de Toño Cruz en la batería. 




    Durante éste tiempo me soplé el programa de Raúl Velasco durante cuatro domingos consecutivos para verlos actuar, y luego de sendas temporadas en un Hotel Bar de la avenida Juárez y en el Teatro Blanquita mi gusto por el Three Souls fue más grande y traté de seguirlos por todas partes.
    Tiempo después apareció:


    Y a pesar de que nuevamente cambiaron de estilo, hay piezas que todavía me agradaron: 
    Vagaré, Volo el Águila Voló y Flauta de Carrizo y Bongoe

    Con el correr de los años, se adentraron en el género de la balada, logrando mucho éxito con Mi Forma de Sentir y Cómo te Extraño y que enfadaron a muchos; que si bien hablaron de traición al rock, no pueden bajo ningún concepto, refutar su calidad .
    Espero que, con el regreso del Javis al Rock, su trabajo anterior sea revalorado, apreciado  y logre el reconocimiento que merece.


    Por mi parte, como un fan de muchos años, esperaré con ansias su documental.